Adaptar el dormitorio puede facilitar el uso cotidiano de la habitación cuando existen dificultades de movilidad. Las modificaciones necesarias dependerán de la autonomía de la persona, su capacidad para realizar transferencias, el acceso a la cama y las necesidades de supervisión o cuidado, por lo que no todas las habitaciones requieren el mismo equipamiento.

Equipamiento geriátrico para tu dormitorio
En el domicilio, el equipamiento debe elegirse en función de las dificultades concretas de la persona y de cómo se realizan las actividades y los cuidados diarios. Conviene valorar especialmente el acceso a la cama, las transferencias, el espacio disponible para moverse o utilizar ayudas técnicas y las necesidades de quien presta asistencia.
La adaptación puede realizarse de forma progresiva. No es necesario incorporar desde el principio todas las ayudas posibles: el dormitorio puede ir modificándose a medida que cambien la movilidad, la autonomía o las necesidades de cuidado.
Cómo Adaptar una Habitación Geriátrica

Antes de elegir una cama geriátrica o cualquier otra ayuda técnica conviene valorar cómo se utiliza realmente el dormitorio. El equipamiento adecuado dependerá de varios factores:
- Movilidad de la persona dentro de la habitación.
- Capacidad para acostarse, levantarse y realizar transferencias.
- Facilidad de acceso a la cama.
- Espacio disponible para maniobrar alrededor de la cama y utilizar las ayudas necesarias.
- Necesidad de supervisión o asistencia durante el día o la noche.
- Necesidades del cuidador cuando debe ayudar en las transferencias, la higiene u otros cuidados.
Consejos generales
Según la situación de cada persona, también conviene revisar diferentes aspectos de seguridad y accesibilidad del dormitorio:
- Evitar suelos resbaladizos; en su caso, utilizar esterillas o alfombras antideslizantes.
- Tener en la mesita de noche algún dispositivo de alarma con pulsador para avisar en caso de emergencia cuando sea necesario.
- Eliminar cualquier obstáculo innecesario que pueda provocar algún tropiezo.
Equipamiento básico
En una persona que mantiene un buen nivel de autonomía, una cama con carro elevador o un colchón articulado no son elementos obligatorios. Pueden valorarse cuando su configuración facilite el acceso a la cama, los cambios de postura o los cuidados que se realizan en el dormitorio:
- Cama geriátrica con elevación, cuando la regulación de la altura resulte útil para el acceso, las transferencias o la asistencia.
- Colchón articulado, cuando se utilice un sistema de descanso articulado y esta configuración responda a las necesidades de la persona.
Cuando una persona pasa muchas horas en cama, sobre todo en casos con una movilidad muy limitada, una cama articulada geriátrica le aportará mejor descanso además de ayudar a prevenir lesiones de escaras.
Adaptaciones para personas con movilidad reducida
Las personas que pueden valerse por sí mismas pero con cierta dificultad deben considerar un detalle importante en su sistema de descanso: el acceso a la cama debe ser lo más cómodo posible para permitir acostarse sin problemas. En nuestro artículo sobre cómo acostar a un anciano con movilidad reducida, ofrecemos una guía detallada para facilitar este proceso.
Ayudas técnicas adicionales
Además del sistema de descanso, pueden valorarse otras ayudas en función de la movilidad, la autonomía y las actividades para las que la persona necesite apoyo:
- Silla inodoro, cuando resulte necesario evitar determinados desplazamientos al baño, por ejemplo durante la noche.
- Bastón y/o andador cuando formen parte de los apoyos utilizados para desplazarse por la vivienda.
- Trapecio incorporador para la cama geriátrica cuando pueda facilitar la incorporación de la persona.
Adaptaciones para personas con dependencia total
Cuando la persona necesita asistencia continuada y tiene una movilidad muy reducida o inexistente, pueden valorarse otras ayudas según las transferencias, el tiempo que permanece en cama y los cuidados que precise. No tienen por qué incorporarse todas de forma conjunta:
- Barandillas para cama, cuando sean adecuadas para las necesidades de la persona y la configuración de la cama.
- Colchón Antiescaras, cuando las necesidades de permanencia en cama justifiquen este tipo de superficie.
- Grúa ortopédica, cuando se necesite asistencia mecánica para realizar las transferencias.
- Soluciones para la higiene del encamado, cuando los cuidados de higiene deban realizarse en la cama.
