Tras una fractura de tobillo, la elección del calzado depende del tipo de fractura, el tratamiento realizado, la fase de recuperación y las indicaciones recibidas. En este artículo repasamos qué tipo de calzado puede resultar adecuado en las distintas fases del proceso, desde la etapa inicial hasta la marcha funcional.

¿Por qué es importante elegir bien el calzado tras una fractura?
El calzado postraumático no es un detalle menor. Usar un zapato inadecuado tras una fractura puede:
- Desestabilizar el tobillo aún débil
- Provocar nuevas caídas o torceduras
- Impedir una buena alineación al caminar
- Aumentar el dolor o retrasar la recuperación
Por eso es clave adaptar el calzado a la fase en la que te encuentras.
Fases de recuperación y tipos de calzado recomendados

Fase 1: Etapa inicial y pauta de carga
En esta etapa inicial, la pauta de apoyo depende del tipo de fractura, el tratamiento y las indicaciones recibidas. En algunos casos puede utilizarse una bota ortopédica Walker para limitar el movimiento y proporcionar soporte al tobillo. El uso de muletas u otras ayudas para la marcha también dependerá de las necesidades y de la pauta indicada en cada caso.
Fase 2: Carga parcial controlada
Cuando se indique avanzar en el apoyo, el calzado debe adaptarse a la evolución del tobillo y a las indicaciones recibidas. Puede resultar adecuado un calzado estable, con buen ajuste y una suela firme, siempre que sea compatible con el tratamiento y las necesidades de cada caso.
Entre las características que pueden resultar adecuadas se encuentran:
- Buen ajuste al pie
- Cierres que permitan regular la sujeción
- Suela antideslizante y estable
- Espacio suficiente para evitar presiones innecesarias
Fase 3: Marcha funcional
En una fase más avanzada, cuando se haya indicado la transición a otro tipo de calzado, conviene elegir un calzado adecuado, estable y compatible con la evolución del tobillo y las indicaciones recibidas. No todas las personas necesitan un zapato ortopédico. Es recomendable que el calzado:
- Mantenga el tobillo firme y bien alineado
- Sea cómodo para caminar largos periodos
- Tenga una suela antideslizante y estable
Qué calzado debes evitar
Mientras el tobillo requiera estabilidad y sujeción, puede ser conveniente evitar:
- Chanclas o calzado abierto
- Zapatillas blandas o con suela deformable
- Zapatos sin sujeción
- Tacones o plataformas inestables
La elección debe adaptarse al nivel de estabilidad, comodidad y sujeción que resulte adecuado en cada fase de la recuperación.
Calzado ortopédico tras una fractura de tobillo
En algunos casos puede estar indicado utilizar un calzado con características específicas de ajuste, estabilidad o sujeción. Puedes consultar nuestra selección de zapatos ortopédicos, teniendo en cuenta que la elección debe adaptarse a la evolución del tobillo y a las indicaciones recibidas.
