Las úlceras por presión, también conocidas como escaras, son lesiones graves que afectan principalmente a personas con movilidad reducida. Prevenirlas es esencial para evitar complicaciones como infecciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes. En esta guía te mostramos las mejores prácticas para prevenir estas lesiones y te recomendamos productos especializados que pueden ayudarte en el proceso.
Para entender mejor qué son y cómo se forman, puedes consultar nuestro artículo Qué son las Escaras o Úlceras por Presión.

¿Por qué es importante prevenir las úlceras por presión?
Prevenir las úlceras por presión no solo evita complicaciones graves como infecciones o necrosis, sino que también mejora el bienestar físico y emocional de las personas con movilidad reducida. Con buenos hábitos y el uso de productos especializados, es posible minimizar los riesgos y garantizar una mejor calidad de vida.
7 Consejos para Prevenir las Úlceras por Presión
La prevención de las úlceras por presión es crucial para garantizar la salud y el confort de las personas que pasan largos periodos de tiempo inmovilizadas. A continuación, te ofrecemos siete consejos prácticos que, implementados correctamente, pueden evitar la aparición de estas lesiones. Cada uno de estos consejos está respaldado por productos especializados y técnicas recomendadas por expertos.
1. Cambios Regulares de Posición

Realizar cambios frecuentes de posición es una de las formas más efectivas de reducir la presión en zonas vulnerables del cuerpo. En personas encamadas, esto puede lograrse de forma más eficiente utilizando camas articuladas eléctricas, que facilitan la movilidad y los ajustes de postura sin esfuerzo. Además, los colchones especializados, como el Colchón Antiescaras de Lateralización, no solo redistribuyen el peso para evitar llagas en personas encamadas, sino que también ayudan a realizar los cambios posturales de manera automática, brindando mayor comodidad al paciente y reduciendo la carga de trabajo de los cuidadores.
- Frecuencia: Se recomienda cambiar de posición cada dos horas para aliviar la presión en las áreas afectadas.
- Técnicas adicionales: Para pacientes que no disponen de camas articuladas o colchones de lateralización, es fundamental utilizar almohadas y cojines antiescaras para mantener las zonas de presión bien distribuidas y evitar lesiones.
2. Uso de Superficies Especiales

El uso de superficies antiescaras es clave para prevenir las úlceras por presión. Un buen colchón hospitalario antiescaras está diseñado para redistribuir el peso del cuerpo y reducir la presión en zonas vulnerables como el coxis, las caderas y los talones. Para brindar una protección específica en los pies, las taloneras antiescaras son especialmente útiles.
3. Mantener la Piel Limpia y Seca

La humedad es un factor que aumenta el riesgo de escaras. Es crucial mantener la piel limpia y seca para evitar infecciones y lesiones cutáneas. Utilizar productos que protejan tanto la piel como el colchón es fundamental para garantizar la higiene y el confort. La Sábana Bajera Impermeable Select es una opción ideal, ya que es ajustable, transpirable y protege el colchón mientras cuida la piel.
4. Mantener una Dieta Equilibrada
Una dieta rica en proteínas, vitaminas y minerales es clave para la salud de la piel y la prevención de las escaras. La correcta nutrición ayuda a fortalecer la piel y a acelerar la cicatrización en caso de lesiones.
- Proteínas: Son esenciales para la regeneración del tejido.
- Hidratación: Mantenerse bien hidratado favorece la elasticidad y salud de la piel.
5. Uso de Tecnología Especializada

El uso de grúas para personas mayores facilita el movimiento de las personas con movilidad reducida, evitando la fricción que puede dañar la piel. Estos dispositivos permiten trasladar al paciente de forma segura y cómoda, reduciendo la presión en zonas sensibles.
6. Supervisión Constante
Es crucial inspeccionar regularmente la piel del paciente, especialmente en las áreas de mayor riesgo, como los talones, caderas, omóplatos y coxis. Detectar los primeros signos de enrojecimiento o irritación puede prevenir que las escaras avancen a estadios más graves.
7. Realizar ejercicio físico y movilización

El ejercicio físico es fundamental para mantener la circulación y la salud de la piel, especialmente en personas que pasan mucho tiempo acostadas o sentadas. Para aquellas personas con movilidad reducida o dependencia, es esencial contar con la ayuda de un fisioterapeuta para realizar ejercicios de movilización pasiva. Estos movimientos controlados ayudan a prevenir la atrofia muscular y favorecen una mejor circulación, lo que reduce significativamente el riesgo de desarrollar úlceras por presión.
Contar con un profesional especializado no solo ayuda a mejorar la calidad de vida, sino que también contribuye a mantener la funcionalidad de las articulaciones y a evitar complicaciones como las escaras.
Conclusión
Prevenir las úlceras por presión requiere un enfoque integral que combine cambios frecuentes de posición, el uso de productos especializados y un buen cuidado de la piel. Actuar de manera proactiva no solo ayuda a evitar complicaciones graves, sino que también mejora la calidad de vida de las personas con movilidad reducida.
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