Elegir una cama articulada adecuada es fundamental para garantizar la comodidad, seguridad y bienestar del usuario, especialmente cuando existen necesidades de movilidad reducida, patologías crónicas o dependencia. En esta guía te explicamos los aspectos clave que debes tener en cuenta para tomar la mejor decisión.

Peso del usuario
Es esencial seleccionar una cama que soporte al menos un 20% más del peso del usuario. Por ejemplo, si el usuario pesa 100 kg, la cama debería tener una capacidad de carga de al menos 120 kg. Esto garantiza no solo la seguridad, sino también una mayor durabilidad del somier y el motor.
Necesidades del usuario
- Usuarios con movilidad conservada: Las camas articuladas con patas ofrecen una ergonomía óptima para usuarios que pueden acostarse y levantarse por sí mismos.
- Usuarios dependientes o con movilidad muy reducida: Para personas mayores, discapacitadas o enfermos de larga duración, siempre es preferible optar por una cama articulada con regulación de altura, como las camas con carro elevador o camas con elevación por columnas, que permiten una mejor accesibilidad y facilitan el trabajo de los cuidadores.
Para conocer más en detalle los diferentes tipos de camas, puedes consultar nuestro artículo sobre Tipos de Camas Articuladas.
Altura mínima y accesibilidad
Cuando el usuario se acuesta o se levanta por sus propios medios, es fundamental evaluar la altura mínima de la cama sumada al grosor del colchón. Una altura demasiado elevada puede dificultar el acceso seguro, aumentando el riesgo de caídas.
En usuarios con dependencia severa, las camas con altura mínima más baja mejoran considerablemente la seguridad.
Estado cognitivo
En pacientes con demencia o Alzheimer avanzado, es recomendable optar por camas articuladas con regulación de altura que permitan posiciones de descanso muy bajas, minimizando el riesgo de lesiones en caso de caídas. Además, es crucial equiparlas con barandillas de seguridad y protectores de barandilla.
Descubre nuestra gama de barandillas y accesorios de seguridad para camas articuladas.
Medidas de la cama
La elección de la medida adecuada afecta directamente a la comodidad y a la seguridad:
- Espacios reducidos: Se recomienda optar por camas de 80 o 90 cm de ancho.
- Mayor confort: Las camas de 105 cm proporcionan un espacio extra muy valorado en usuarios que pasan mucho tiempo en cama.
Si el espacio lo permite, siempre es preferible elegir camas de mayor anchura para mejorar la accesibilidad y el confort. Además, si el usuario duerme acompañado y no quiere renunciar al descanso en pareja, la solución ideal es optar por las camas de matrimonio articuladas, ya que integran dos lechos independientes en una misma estructura.
¿Camas de 4 o 5 planos?
Las camas articuladas de 4 planos son la opción más recomendada, ya que ofrecen un equilibrio perfecto entre ergonomía y salud postural. La estructura de 4 planos divide el lecho en respaldo, zona lumbar fija, muslos y piernas, favoreciendo una posición natural del cuerpo.
Las camas de 5 planos incorporan un pequeño plano adicional en la espalda para simular un efecto almohada. Sin embargo, este diseño puede forzar una flexión antinatural del cuello, provocando molestias cervicales. Por esta razón, no es utilizado en camas hospitalarias profesionales.
¿Quieres ver cómo funcionan las camas de 4 y 5 planos?
Te dejamos a continuación un vídeo explicativo que muestra de forma visual las principales diferencias:
Todas nuestras camas articuladas eléctricas están diseñadas con 4 planos para garantizar la mejor ergonomía y seguridad.
Conclusión
Seleccionar correctamente una cama articulada supone una gran diferencia en la calidad de vida del usuario y en la facilidad de los cuidados. Considera siempre el peso, la movilidad, la altura mínima, el estado cognitivo y el espacio disponible antes de elegir.
Si necesitas más ayuda para encontrar el modelo ideal, contacta con nuestro equipo de especialistas para recibir asesoramiento personalizado.
