La oxigenoterapia es un tratamiento médico basado en la administración de oxígeno suplementario cuando existe una necesidad clínica que así lo requiere. En este artículo explicamos qué es, cómo puede evaluarse la oxigenación, las principales modalidades de oxigenoterapia y las particularidades de su uso en el domicilio. La pauta, el sistema de administración y el seguimiento deben adaptarse a cada situación y establecerse con criterio profesional.

Qué es la oxigenoterapia
La oxigenoterapia consiste en administrar oxígeno suplementario mediante un sistema adecuado a las necesidades de la persona. Puede utilizarse en distintos contextos asistenciales y con diferentes dispositivos, desde cánulas nasales y mascarillas hasta equipos específicos para determinadas modalidades de tratamiento.
No existe una única forma de oxigenoterapia válida para todas las situaciones. La modalidad, el equipo y la pauta de administración dependen del contexto clínico y de la valoración realizada por los profesionales sanitarios.
Cómo se mide la saturación de oxígeno
La evaluación de la oxigenación puede realizarse mediante diferentes procedimientos. Entre los más conocidos se encuentran la pulsioximetría y la gasometría arterial, que proporcionan información distinta y no deben interpretarse como herramientas para iniciar, modificar o suspender por cuenta propia una pauta de oxigenoterapia.

Pulsioxímetro
Un pulsioxímetro es un dispositivo no invasivo que permite estimar la saturación periférica de oxígeno en sangre, habitualmente mediante un sensor colocado en un dedo.
Su facilidad de uso permite obtener una lectura de forma rápida, pero una cifra aislada no es suficiente por sí sola para decidir si una persona necesita oxígeno ni para modificar una pauta ya establecida. La interpretación debe tener en cuenta la situación clínica y las indicaciones recibidas.
Gasometría arterial
La gasometría arterial es un análisis realizado a partir de una muestra de sangre arterial. Permite valorar, entre otros parámetros, el oxígeno y el dióxido de carbono presentes en la sangre y aporta información sobre el equilibrio ácido-base.
Se trata de una prueba diferente de la pulsioximetría y más invasiva. La elección de una medición u otra depende de la información que sea necesario obtener y del contexto clínico.
Tipos de oxigenoterapia
La oxigenoterapia puede administrarse mediante distintos sistemas. La clasificación depende, entre otros aspectos, del modo en que se suministra el oxígeno y del entorno en el que se realiza el tratamiento.
Oxigenoterapia de bajo flujo
Los sistemas de bajo flujo suministran oxígeno mediante dispositivos como cánulas nasales o determinadas mascarillas. La elección del sistema y de la pauta depende de las necesidades concretas de cada persona y no debe establecerse únicamente a partir de una medición puntual de saturación.
Oxigenoterapia de alto flujo
La oxigenoterapia de alto flujo utiliza sistemas preparados para administrar flujos elevados y puede incorporar acondicionamiento del gas mediante calentamiento y humidificación. Su utilización responde a situaciones clínicas concretas y requiere la valoración y el seguimiento correspondientes.
Oxigenoterapia hiperbárica
La oxigenoterapia hiperbárica se realiza en una cámara presurizada y constituye una modalidad específica de tratamiento. Se reserva para indicaciones concretas y debe realizarse bajo supervisión sanitaria. No debe confundirse con la oxigenoterapia domiciliaria convencional ni plantearse como una solución habitual para utilizar en casa.
Oxigenoterapia domiciliaria
Cuando existe una indicación para administrar oxígeno fuera del entorno hospitalario, el tratamiento puede organizarse para su utilización en el domicilio. El equipo necesario y la pauta de uso deben corresponder a las necesidades concretas establecidas para cada persona.
Por tanto, hablar de oxigenoterapia domiciliaria hace referencia al entorno en el que se administra el tratamiento. No significa que cualquier modalidad de oxigenoterapia pueda trasladarse al hogar ni que todos los equipos sean apropiados para cualquier usuario.
Cuándo puede utilizarse la oxigenoterapia
La oxigenoterapia puede formar parte del manejo de situaciones en las que se considera necesario aportar oxígeno suplementario y también existen modalidades específicas reservadas a determinadas indicaciones clínicas. Su utilidad depende, por tanto, del problema que se esté tratando y de las necesidades de cada persona.
No debe entenderse como un tratamiento destinado de manera general a mejorar la salud, el rendimiento o el bienestar. Tampoco puede establecerse su necesidad únicamente a partir de síntomas percibidos por el usuario o de una lectura aislada de un pulsioxímetro.
La valoración profesional permite determinar si está indicada, qué modalidad resulta adecuada y qué seguimiento debe realizarse.
Oxigenoterapia domiciliaria y equipos
Cuando la oxigenoterapia debe realizarse en el domicilio, existen distintos sistemas de suministro. La elección del equipo depende de la pauta establecida, de las necesidades de uso y de las características del propio dispositivo.
Concentradores de oxígeno
Los concentradores toman aire del entorno y concentran el oxígeno para suministrarlo mediante el sistema de administración correspondiente. Existen equipos con diferentes características y formatos, por lo que la elección debe realizarse teniendo en cuenta las necesidades concretas de la pauta indicada.
En TuOrtopedia puedes consultar la categoría de concentradores de oxígeno para conocer los equipos disponibles y comparar sus características.
Otros sistemas de suministro de oxígeno
Además de los concentradores, existen sistemas basados en oxígeno líquido y cilindros de oxígeno comprimido. Cada alternativa presenta características diferentes en cuanto a almacenamiento, suministro y utilización, por lo que no son opciones intercambiables de manera automática.
La elección de un sistema domiciliario debe responder a las necesidades de oxigenoterapia establecidas y no únicamente a criterios como el tamaño o la portabilidad del equipo.
Precauciones y supervisión profesional
El oxígeno suplementario forma parte de un tratamiento médico y su administración debe ajustarse a la pauta establecida para cada situación. La modalidad, el sistema utilizado y el seguimiento necesario pueden variar de una persona a otra.
- No debe iniciarse, modificarse o suspenderse una pauta de oxigenoterapia únicamente a partir de una lectura aislada de un pulsioxímetro.
- Las mediciones de oxigenación deben interpretarse junto con el contexto clínico y las indicaciones profesionales.
- El tipo de oxigenoterapia y el equipo utilizado deben corresponder a las necesidades concretas para las que se haya indicado el tratamiento.
Una administración inadecuada o una exposición excesiva al oxígeno puede producir efectos adversos. Por ello, cuando corresponda, el tratamiento debe mantenerse bajo seguimiento profesional.
Conclusión
La oxigenoterapia es un tratamiento médico que engloba distintas modalidades de administración de oxígeno. Su utilización no responde a un objetivo general de bienestar, sino a necesidades concretas que deben valorarse individualmente.
En el ámbito domiciliario, la elección del sistema debe ajustarse a la pauta indicada y a las características necesarias para su utilización. Cuando se ha establecido el uso de este tipo de equipo, puede consultarse nuestra selección de concentradores de oxígeno.
